atilio orellana
fotógrafo


PROYECTOS

30.000

Los juicios por delitos de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos, cometidos durante la última dictadura militar en Argentina (1976 - 1983), tienen a la fecha una cifra de 779 militares y civiles acusados de represores. Estos juicios, habían sido cancelados en 1987 por las leyes de Amnistía, Punto Final y Obediencia Debida, que promulgó el entonces presidente Raúl Alfonsín; y reforzadas en la década del 90 con los indultos decretados por el sucesor presidente Carlos Menem. En el a–o 2005 la Corte Suprema de Justicia de la Nación, declaró inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida; y en 2007 anuló los indultos, es as’ que los juicios se reabrieron y tomaron impulso nuevamente.

En 2010, durante 5 meses se desarrolló en Tucumán; la provincia más pequeña del Noroeste argentino, el juicio por violaciones a los derechos humanos y torturas cometidos en la ex Jefatura de Policía, durante la dictadura, el cual fue el segundo juicio en la provincia (el primero fue en 2008). En el mismo fue juzgado nuevamente, el ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejercito, Luciano Benjamín Menéndez, quien fue condenado a prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua el 8 de Julio; también fueron condenados el ex jefe de inteligencia de la policía tucumana, Roberto "El Tuerto" Albornoz, y los ex policías Luis y Carlos De Cándido. Los cuatro represores fueron juzgados y condenados por la muerte y desaparición de 22 personas en el Centro Clandestino de Detención (CCD) Jefatura de Policía.

En esta causa también estuvieron procesados Antonio Domingo Bussi, ex jefe de la 5ª Brigada del Ejercito Argentino, con sede en San Miguel de Tucumán, y gobernador de facto entre diciembre de 1975 y diciembre de 1977; quien luego fue excluido del juicio por razones de salud, y los represores Mario Albino Zimmerman y Alberto Luis Cattáneo, quienes fallecieron mientras se desarrollaba el debate.

Este fue el primer juicio en Tucumán donde se investigó la existencia de un Centro Clandestino de Detención, el cual era una cárcel secreta que funcionó en el Servicio de Información Confidencial (SIC) de la Jefatura de Policía provincial.

Otro hecho que hizo de éste un juicio histórico, fue que un testigo entregó la primera lista de desaparecidos, confeccionada por los propios represores. Dicha lista, y cuya autenticidad reconoció el propio imputado Albornoz, incluye los nombres de 293 cautivos en ese lugar, y de los cuales 195 figuran con la observación "DF", abreviatura de "Disposición Final", un eufemismo usado durante la dictadura que indicaba que fueron asesinados.

A diferencia de las Amnistías adoptadas en Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Perú, Argentina es el único país de Sudamérica que actualmente juzga a todos sus dictadores y represores de los años 70, además de Chile, donde actualmente se encuentran abiertos procesos judiciales contra ex militares.